Imágenes

¿Fórmulas? No las hay. Sólo hay posibles estrategias. Sobre todo hacer que los niños familiaricen sus mentes con las imágenes, que sepan mantenerlas vivas, que cojan el gusto de reactivarlas, de regenerarlas, multiplicarlas con el máximo uso personal y creativo. Una condición fundamental es que las imágenes sean buenas y significativas para sí mismas, para los niños, para los adultos. Así, sólo así, las imágenes, combinándose y recombinándose cada vez más (y no siempre con útiles lineares y acumulativos) en las formas de realismo, del sueño, de la ficción, de lo lógico, de lo imaginario, de lo simbólico, se convertirán en signo y semiótica.

Loris Malaguzzi

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.